La salida de los estudiantes el jueves 13 de agosto será: PK a 6° básico a las 12:45 y 7° a IV° medio a las 13:00 hrs.
Este lunes entregamos los premios a los ganadores del concurso de microcuentos “40 Años en 40 Palabras”, que consistió en un libro pensado especialmente en cada uno de ellos.
¡Felicitaciones a los ganadores!
Categoría Prekínder a 6° básico
¡En San Lorenzo todos cantamos felices y con las profesoras estudiamos, jugamos corremos. Todos somos muy felices. Acá lo que más me gusta —a mí, Zaira del Colegio San Lorenzo— es que es mi segunda casa, donde todos aprendemos a ser mejores! / Zaira Rivas 2°A
Mi amigo Santi y yo aprendemos muchas cosas todos los días en el colegio. Nos gusta mucho arte y tutoría porque hacemos actividades entretenidas. En tutoría jugamos con los tutores y tutoras. Aprendiendo de la amistad, compartir y ayudar a los demás. / Roberto Ruiz – 2°A
Había una niña llamada Trinidad. Le encantaban los recreos porque en el patio había tutorías entretenidas. Su taller favorito era coro, ya que amaba cantar. La profesora siempre era amable, los acompañaba y guiaba para que cada día mejorara su canto. / Trinidad Painecura – 3°B
Mi Colegio San Lorenzo es muy divertido. Tengo muchos amigos, disfrutamos del recreo jugando a la pelota mientras yo me como una compota. Desde la cancha escuché sonar la campana anunciando el fin del recreo y todos nos entramos a la sala. / Javier Álvarez – 5°A
Categoría 7° básico a IV° medio y adultos
Pablo, un niño callado desde el jardín, llegó al colegio San Lorenzo. Allí, profesores y alumnos lo recibieron tan bien que Pablo empezó a hacer amigos, se sentía feliz y se dio cuenta que su colegio era como otra familia. / Daniel Machaca – 8°A
Desde la ventana de mi sala vi crecer sueños. Un pabellón, luego otro, como ramas abrazando el cielo. Cuarenta años después, el colegio florece con alegría; la tutoría acompaña cada día, sembrando esperanza, confianza y unión con gran amor verdadero. / Joselyn Muñoz – Asistente Pastoral & Familia
Vi crecer el colegio desde sus pasillos mientras jugaba a las escondidas. Recuerdo una cancha de tierra con pastos secos y espinas en las calcetas. Años después disfruté camarines, pasto sintético y graderías que transformaron para siempre ese querido espacio. / Enza Aliaga – Educadora Casa Santa Escolástica