Les recordamos que desde el lunes 14 al viernes 18 de septiembre no habrá clases debido al receso por Fiestas Patrias.
La semana pasada vivimos un día muy especial en nuestra comunidad educativa. Celebramos el Día del Educador, una fecha que nos brinda la oportunidad de reconocer y valorar la labor destacada que realizan nuestros educadores, día tras día. En esta comunidad, ser educador va más allá de un trabajo o un título; es una elección de vida que abraza la perseverancia, la exigencia, la esperanza y la alegría de hacer lo que hemos elegido ser.
El compromiso, dedicación y pasión por la educación son el motor que impulsa a nuestra comunidad a ser un lugar donde los sueños y aspiraciones de nuestros niños, niñas y adolescentes se hacen realidad. Ustedes son los forjadores del conocimiento, los guías que inspiran a nuestros estudiantes a alcanzar su máximo potencial. Su trabajo trasciende las aulas; forjan carácter, mantienen el deseo por aprender, cultivan la curiosidad e inculcan valores, no cualquiera, sino que valores benedictinos de acogida, respeto, escucha, orden y servicio que nos hacen característicos.
Es fundamental que se releve la labor de los educadores, reconociendo su impacto en la vida de nuestros estudiantes y en la sociedad. Como educadores, enfrentamos el desafío de conocer y amar a nuestros estudiantes, entregándonos plenamente para crear espacios donde, a través de nuestro amor, puedan conocer el amor más pleno y total: el amor de Dios. El rol que desempeñan y el cariño que sienten por su labor son frutos de la vocación que Dios ha puesto en cada uno de ustedes.
Ser educador en Chile hoy no es fácil. Nos enfrentamos a diversos desafíos, desde cambios en las políticas educativas hasta la necesidad de adaptarnos a nuevas realidades en el aula. Sin embargo, cada uno de ustedes demuestra un admirable compromiso con la formación integral de nuestros estudiantes, enfrentando las adversidades con valentía y dedicación. Se requiere un amor profundo por el aprendizaje y una paciencia infinita. Tarea tremendamente exigente, pero ampliamente satisfactoria. Por lo mismo, siempre tengan en consideración que la influencia y acogida de un buen educador nunca puede ser borrada en la memoria de los estudiantes.
Por todo esto, ¡muchas gracias!
¡Feliz día a todos los educadores del Colegio San Lorenzo!