Con mucha alegría queremos compartir con toda la comunidad que, durante la segunda semana de octubre, un grupo de educadoras de nuestro colegio participó en el Retiro N°1 de Educadores de Manquehue, una instancia profundamente espiritual, centrada en el encuentro con la Palabra de Dios y la vida en comunidad.
Este retiro se realizó en la Casa Loyola, ubicada en la comuna de Padre Hurtado, y participaron las siguientes educadoras: Katherine Inostroza, Lisbeth Ulloa, Angie Morillo, Raquel Escalona, Enza Aliaga, Pamela Bustos, Sarita Pirola y Paula Berguecio. Fueron acompañadas por los tutores Bernardita Illanes y Patrick Blumer, y contamos con la valiosa presencia de nuestra rectora, Patricia Jara.
Durante estos días, los educadores vivieron la experiencia del encuentro con la Palabra a través de la Lectio Divina, Liturgia de las horas (Laudes, Intermedia y Completas) en la capilla, y momentos de profunda conexión espiritual, como la Adoración al Santísimo, vivida en comunidad junto a nuestros colegios hermanos: Colegio San Anselmo y Colegio San Benito.
El retiro concluyó con la celebración de la Santa Misa presidida por el Padre Rodrigo Aguirre, momento que selló esta experiencia con gratitud y esperanza, iluminados por la promesa de Isaías:
“No temas, que te he rescatado, te he llamado por tu nombre, tú eres mío” (Isa 43, 1b).
Agradecemos a cada educadora que participó de esta instancia de formación espiritual y crecimiento personal, que sin duda fortalece nuestra vocación y compromiso como comunidad educativa inspirada en el carisma de Manquehue.
Sabemos que lo vivido en este retiro solo puede ser plenamente comprendido por quienes participaron, ya que fue una experiencia personal. Sin embargo, esperamos que su testimonio inspire a otros a abrirse al encuentro con Dios. Esperamos que el 2026 más educadores se animen a vivir esta hermosa experiencia.
Testimonios:
“Quisiera compartir lo que me dejó la experiencia del retiro. En primer lugar, valoro mucho haber podido conocer a mis compañeras con mayor profundidad, algo que considero muy importante. También destaco el trato que recibimos, que fue siempre amable y lleno de preocupación por nosotras. Por último, las reflexiones que realizamos en cada actividad me parecieron muy significativas y me dejaron pensando en mi propia cercanía con la religión”.
Katherine Inostroza, profesora de artes visuales.
“Primeramente, me deja con una profunda y renovada sensación de pertenencia a la institución Manquehue. Más que una mera afiliación laboral, esta experiencia me ha permitido un vínculo íntimo y consciente con su rica historia fundacional, su profunda relación con Dios como pilar identitario, y el genuino sentido de comunidad que promueve. Desde esta reflexión trascendente, surge la necesidad imperiosa de llevar esta toma de conciencia al plano de la acción colaborativa y educativa. Lo anterior me impulsa, inevitablemente, a re-pensar y resignificar mi accionar diario dentro del Colegio San Lorenzo.
La pertenencia sentida no puede quedar en la experiencia; debe materializarse en la calidad de mi vinculación con la comunidad educativa. Con mis colegas, entendiendo que somos co-constructores de esta comunidad y llamados a la colaboración desde una visión compartida. Con las familias, reconociéndolas como socios esenciales en el proyecto educativo, en coherencia con el espíritu Manquehue. Y, principalmente, con los estudiantes, mirándolos y mirándolas no solo como receptoras de conocimiento, sino como sujetos de un desarrollo integral, a quienes debo inspirar desde la coherencia entre el ideario institucional, mi práctica educativa y humana.
En síntesis, el retiro no solo deja un recuerdo, sino que entrega un mandato reflexivo y ético; integrar la identidad Manquehue, recién redescubierta, en el corazón de mi quehacer profesional, transformando la labor educativa en un acto de servicio con pleno sentido de trascendencia”.
Raquel Escalona, psicóloga PIE.
